viernes, 10 de diciembre de 2010

TWENTY SIX


"El ritmo de nuestra respiración y el latido de nuestro corazón son parte de la experiencia por la que medimos una obra de arte"

El Desnudo, K. Clark
(1981, pag.39)






"Olimpia", E. Manet, 1863




Esta obra fue criticada fuertemente en su época porque Manet tuvo el valor de crear un desnudo realista, rompiendo así con el espíritu academicista de los desnudos mitológicos.

Ella, Victorine Meurent, cambió el curso del arte.

Tumbada sobre una cama, crea un halo de misterio. Ella, ignora el ramo de flores que la sirvienta le ofrece. Victorine, desnuda, acompañada por un gato a los pies de la cama, se nos presenta tal como es: una prostituta o, incluso podríamos pensar que es, una amante.

La expresión de su cara, de su cuerpo (tapándose el sexo de forma descarada y haciendo incluso, fuerza), la forma en que su zapato derecho ya no está en su pie y el izquierdo da esa sensación de movimiento como de espera, nos incita a ver su invitación. Somos nosotros quienes debemos sucumbir a sus encantos de mujer y caer en sus redes.

Es una mujer con dos naturalezas opuestas que se unen casi de forma imperceptible. Por un lado, con esa piel de porcelana da sensación de ser una muñeca que se va a romper si la tocamos. Por otro lado, es también una femme fatale, con esa expresión descarada, casi maleducada, sin ningún tipo de vergüenza o rubor por su desnudez. Incluso podría dar la idea de ser una mantis religiosa que espera a su presa.

Victorine Meurent fue durante mucho tiempo modelo, musa y compañera del genial artista. A lo largo de más de una década, Manet la pintó una y otra vez. En 1863, el mismo año que se casó con su esposa Suzanne, Manet hizo dos desnudos de Victorine. El primero, "Le Déjeuner sur l'herbe", se exhibió en el Salón de los Rechazados después de haber sido apartado por el Salón Oficial y, el segundo, esta maravillosa "Olimpia".

Basado claramente en la "Venus de Urbino" de Tiziano del año 1538, Manet fracturó la historia del arte. Expuso a una prostituta ante los ojos de la sociedad del siglo XIX francesa y no contento con eso, la presento con el siguiente esquema: blanco sobre blanco- negro sobre negro. Es decir, Victoriene (color casi marfil) sobre una sabana blanca y la sirvienta, que le ofrece el ramo, sobre un fondo negro. Académicamente incorrecto, Manet compuso un cuadro mediante colores iguales que rompían con la armonía (según postulados académicos de la época). Pero en realidad, Manet creó una obra llena de equilibrio y serenidad.

Por todo su descaro, creo que lo que debe sonar es feeling good de Nina Simone.

(http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/6/6a/Manet,_Edouard_-_Olympia,_1863.jpg)

1 comentario:

  1. mucho mejor! ;)
    la explicacion me convence mucho mas, por un lado la ves fragil, pero tambien deja entrever un descaro de femme fatale.
    la cancion parece q la compusieron viendo este cuadro

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